Comprar un coche de segunda mano no termina cuando recibes las llaves. Hay que comprobar la situación del vehículo, documentar la compraventa, realizar el cambio de titularidad y asegurarse de que todo está en regla antes de circular.
Si conoces el orden de los pasos, el proceso resulta más sencillo. En ASFI Consultors te explicamos qué conviene revisar y qué gestiones tendrás que hacer.
Antes de pagar: comprueba qué estás comprando
El aspecto y el estado mecánico del coche son importantes, pero también lo es su situación administrativa. Un vehículo puede parecer listo para circular y, sin embargo, tener alguna incidencia que dificulte el cambio de titularidad.
Por eso, es recomendable solicitar un informe del vehículo a la DGT antes de cerrar la compra. Entre otros datos, permite comprobar si está dado de alta y si consta alguna incidencia o carga. Una reserva de dominio, por ejemplo, puede estar relacionada con una financiación e impedir una transferencia ordinaria hasta que se resuelva.
También conviene revisar la documentación del coche y la vigencia de la ITV. Si detectas alguna discrepancia entre los datos del vehículo, los documentos y lo que te ha explicado el vendedor, pide que se aclare antes de firmar.
Nuestro consejo: no dejes estas comprobaciones para el día en que tengas que hacer el cambio de nombre. Hacerlas antes de pagar te permitirá decidir con más información.
Particular o profesional: la documentación no es exactamente la misma
Si compras el vehículo a un particular, la compraventa debe recogerse en un contrato firmado por el comprador y el vendedor en todas sus páginas. Comprueba que incluya, como mínimo:
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Los datos de identificación de ambas partes.
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La marca, el modelo y la matrícula del vehículo.
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El precio acordado.
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La fecha y la hora de la venta.
La hora es un detalle fácil de olvidar, pero ayuda a dejar claro cuándo se produjo la entrega. Guarda tu copia del contrato y pide también una copia del documento de identidad del vendedor.
Si compras el coche a una empresa o a un profesional que actúa en el ejercicio de su actividad, conserva la factura. La documentación fiscal y la forma de acreditar la transmisión serán diferentes a las de una compraventa entre particulares.
El impuesto: un paso previo al cambio de titularidad
En una compraventa entre particulares, antes de solicitar el cambio de titularidad a la DGT hay que justificar el pago, la exención o la no sujeción al impuesto sobre transmisiones patrimoniales, según corresponda. Este trámite se realiza ante la administración tributaria competente y habitualmente se identifica con el modelo 620 o 621.
Cuando el vendedor es un empresario que vende el vehículo en el ejercicio de su actividad, para el trámite de transferencia ante la DGT se aporta la factura.
Esta es una de las razones por las que conviene identificar bien quién vende el coche y en qué condición lo hace. No se trata solo de tener un documento firmado: de ello dependerá la documentación que necesitarás después.
El cambio de nombre: tienes 30 días
Una vez firmado el contrato de compraventa, el comprador dispone de un máximo de 30 días para realizar el cambio de titularidad ante la DGT. Cuando se completa el trámite, se expide un nuevo permiso de circulación a nombre del nuevo titular.
Para hacer la transferencia ordinaria necesitarás acreditar la compraventa y la situación del impuesto, identificarte y abonar la tasa correspondiente. La documentación concreta y la forma de presentación pueden variar según realices el trámite por internet, presencialmente o mediante un representante.
No esperes al último día. Una carga pendiente, un dato incorrecto en el contrato o la falta de un documento pueden retrasar la gestión.
¿Puedo conducir el coche inmediatamente después de comprarlo?
Antes de circular, comprueba dos cosas esenciales: la ITV y el seguro.
La ITV debe estar en vigor. Si está caducada, no puedes conducir el vehículo hasta la estación para pasar la inspección: tendrás que trasladarlo en una grúa o mediante otro medio autorizado.
En cuanto al seguro, no des por hecho que la póliza del vendedor te protege automáticamente. Confirma con tu aseguradora o con tu mediador que el vehículo dispone de cobertura en vigor para ti desde el momento en que empezarás a utilizarlo. Así también podrás valorar qué garantías necesitas según el coche, los conductores y el uso que le darás.
Preparar el seguro antes del día de la entrega evita tener que resolverlo con prisas cuando ya tienes las llaves en la mano.
Los errores más habituales al comprar un coche usado
Hay pequeños descuidos que pueden complicar una compra que parecía sencilla:
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Pagar sin comprobar si el vehículo se puede transferir.
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Firmar un contrato con datos incompletos o sin indicar la fecha y la hora de la entrega.
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Olvidar el trámite del impuesto antes de solicitar el cambio de titularidad.
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Dejar pasar el plazo de 30 días para hacer el cambio de nombre.
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Dar por hecho que el seguro anterior sigue cubriendo al nuevo propietario.
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Circular sin haber comprobado que la ITV está en vigor.
La mayoría se pueden evitar dedicando un momento a revisar la documentación antes de cerrar la operación.
Gestoría y seguro: dos gestiones que conviene coordinar
Cuando compras un vehículo, el cambio de titularidad y el seguro están relacionados en el tiempo. Por un lado, debes poner el coche a tu nombre dentro del plazo establecido. Por otro, necesitas saber que podrás utilizarlo con la cobertura adecuada desde el primer trayecto.
En ASFI Consultors te ayudamos a ordenar los pasos: revisamos la documentación necesaria para el cambio de nombre y te asesoramos sobre el seguro del vehículo. Si acabas de comprar un coche de segunda mano o estás a punto de hacerlo, consúltanos antes de firmar.
Te lo explicamos fácil para que puedas disfrutar de tu coche con todo en regla.
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