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Salario mínimo, alquileres, inflación… con este panorama, toca mover ficha: tienes que empezar a ahorrar.
Y si no sabes por dónde empezar, tranquila/tranquilo: te cuento todo, todo y todo sobre el ahorro.
Primer consejo (y de los buenos): ahorra fuera de la cuenta corriente.
Quédate, que te explico por qué esto puede ayudarte a empezar con buen pie.
Por qué no basta con la cuenta corriente
Tienes que saber esto: si dejas el dinero en la cuenta corriente, ahí se queda. No se mueve, no crece y, en un contexto con inflación… pierde valor con el tiempo.
En cambio, si ahorras fuera de la cuenta, ese dinero puede empezar a trabajar para ti. Puede crecer.
¿Cómo? Hay distintas opciones, y la clave está en entender cuál se adapta mejor a tus objetivos.
Ahorro a tipo fijo
Te lo explico sin tecnicismos: es como dejarle dinero a alguien de confianza.
Desde el primer día sabes cuánto vas a ganar, y eso da mucha tranquilidad.
Es una opción más sencilla y, en general, de menor riesgo. Ideal si buscas estabilidad y no quieres sustos.
Renta variable
Ahora bien, si tu objetivo es apuntar más alto, puedes explorar la renta variable. Es más dinámica: la rentabilidad esperada puede ser mayor, pero también lo es el riesgo: puedes ganar… o perder.
Y aquí va una idea clave: no se trata de elegir “una cosa u otra”, sino de encontrar la combinación que encaje contigo, con tus objetivos y con tu tolerancia al riesgo.
Siempre con asesoramiento profesional
Es normal sentirse perdido/a con el ahorro. Pero cuando lo hablas con un/a asesor/a financiero/a, todo empieza a tener sentido: te ayuda a entender tu perfil, qué quieres conseguir y cómo estructurar tus ahorros para avanzar con un plan.
¿Conocías este tip? Pues ya puedes empezar a aplicarlo.
Y recuerda: ahorrar bien empieza por decidir bien (y hacerlo con criterio).
¿Quieres que te explique qué opciones encajan mejor según si quieres ahorrar a 1, 3 o 10 años?
En Asfi Consultors te asesoramos sin ningún compromiso.