Sufrir un accidente en patinete eléctrico no es solo el susto y el dolor físico. También implica trámites, pruebas y posibles reclamaciones. Y con los cambios recientes, conviene tener claro qué dice la normativa y cómo actuar para que, si tienes que reclamar o defenderte, todo sea mucho más fácil.

En esta guía te explicamos qué hacer paso a paso tras un accidente, cómo funciona la responsabilidad, qué ocurre si alguien no tiene seguro y cómo te afecta la Ley 5/2025, que introduce la obligación de seguro para determinados vehículos de movilidad personal.


Lo más importante en 30 segundos

Prioriza la salud y pide ayuda si hace falta.

Recoge datos y pruebas (fotos, testigos, señalización).

Si hay lesiones o desacuerdo, solicita policía y atestado.

Acude a urgencias aunque te encuentres bien y guarda toda la documentación.

Comunica el siniestro a la aseguradora y envíale los documentos.

La Ley 5/2025 establece una obligación de seguro con condiciones y plazos según el tipo de vehículo.


1) Qué hacer justo después de un accidente con patinete eléctrico

Paso 1. Asegura la zona y prioriza la salud

  • Llama al 112 si hay lesiones, dolor intenso, mareo, golpe en la cabeza o sospecha de fractura.

  • No te fíes del “parece que estoy bien”: algunas lesiones aparecen horas después.

Paso 2. Identifica a los implicados y recoge datos

Anota (o fotografía) como mínimo:

  • Nombre y apellidos, teléfono y, si procede, DNI/NIE.

  • Si hay otro vehículo: matrícula.

  • Si hay seguro: compañía y número de póliza (si lo facilita).

  • Datos de testigos (nombre y teléfono).

Paso 3. Haz fotos y vídeo (pruebas imprescindibles)

Haz imágenes de:

  • La posición de los vehículos y los daños.

  • Semáforos, señales, paso de peatones, carril bici y marcas viales.

  • Estado del pavimento (baches, gravilla, agua, aceite), iluminación y meteorología.

  • Objetos personales dañados (móvil, gafas, ropa, etc.).


2) Declaración amistosa: qué hacer si hay acuerdo (y qué hacer si no lo hay)

Si hay acuerdo: haced una declaración amistosa

Si el accidente es leve y todas las partes están de acuerdo, lo más práctico es hacer una declaración amistosa. Asegúrate de que incluya:
 

  • Fecha, hora y lugar exacto

  • Datos completos de las personas implicadas

  • Datos del vehículo implicado (si lo hay) y matrícula

  • Compañía de seguros y número de póliza (si se dispone)

  • Descripción clara de lo ocurrido

  • Croquis sencillo del accidente

  • Daños visibles y posibles lesiones

  • Datos de testigos

Consejo importante: antes de firmar, revisa que el relato coincida con lo que has visto y que no haya frases ambiguas.

Si no hay acuerdo: no firmes y recoge pruebas

Cuando no hay acuerdo sobre cómo han ocurrido los hechos, no es recomendable firmar ningún documento. En ese caso:

  • Recoge todos los datos de la otra parte (y del vehículo, si lo hay).

  • Haz fotos y vídeos de la escena, los daños y la señalización.

  • Pide el contacto de testigos.

  • Llama a la policía para que levante atestado, sobre todo si hay lesiones o discrepancias importantes.

Esto te permitirá acreditar mejor qué ha pasado y facilitará la gestión posterior con la aseguradora.


3) El atestado policial: por qué es tan importante

El atestado suele ser clave cuando:

  • No hay declaración amistosa.

  • Hay versiones contradictorias.

  • Hay lesiones.

  • Es necesario acreditar prioridades, semáforos, señales o infracciones.

Es un documento que puede ayudar mucho a determinar responsabilidades y a respaldar una reclamación.


4) Después del accidente: médico, informes y comunicación del siniestro

Acude a urgencias aunque te encuentres bien

Aunque te sientas bien, es recomendable una valoración médica. Conserva:

  • Informes médicos, pruebas diagnósticas y recetas.

  • Baja laboral y justificantes.

  • Rehabilitación o fisioterapia (si procede).

  • Facturas y tickets (medicación, ortopedia, desplazamientos).

Comunica el siniestro a tu aseguradora

Envía:

  • Declaración amistosa o atestado.

  • Informes médicos.

  • Fotos, vídeos y datos de testigos.

  • Presupuestos o facturas de reparación.

Cuanto más completo sea el dossier, más ágil será la gestión.


5) Lesiones más habituales en accidentes con patinete eléctrico

Algunas de las lesiones más frecuentes son:

  • Fracturas (muñeca, codo, clavícula).

  • Policontusiones y golpes en distintas partes del cuerpo.

  • Traumatismos en la cabeza (el casco puede evitar daños graves).

  • Heridas y abrasiones (a veces con sutura).

  • Lesiones ligamentarias (rodilla, hombro, pulgar).


6) ¿Quién es responsable? Cómo se determina la culpa

Para valorar la responsabilidad se tienen en cuenta factores como:

  • Respeto de semáforos y señales.

  • Velocidad y distracciones.

  • Circulación por zonas permitidas.

  • Consumo de alcohol o drogas.

  • Estado del patinete y uso de elementos de seguridad.

Concurrencia de culpas

Si ambas partes han cometido alguna imprudencia, puede haber concurrencia de culpas y la compensación se puede reducir en proporción a la responsabilidad de cada una.

¿Y si el conductor es menor de edad?

En determinados supuestos, la responsabilidad puede recaer en padres o tutores legales, especialmente si el menor ha causado el daño.


7) Indemnización: qué se tiene en cuenta

Cuando hay lesiones, la cuantía suele depender de:

  • Días de baja y tiempo de curación.

  • Tratamientos y rehabilitación.

  • Secuelas físicas o psicológicas.

  • Impacto en la vida diaria y en el trabajo.

  • Gastos acreditados (médicos, transporte, ortopedia, etc.).

Lo más importante es documentar: informes, facturas, bajas y evolución clínica.


8) Seguro obligatorio y Ley 5/2025: qué debes saber

La Ley 5/2025 introduce una obligación de seguro de responsabilidad civil para determinados vehículos de movilidad personal, con un despliegue vinculado a registro e identificación.

Puntos clave:

  • La aplicación práctica para muchos patinetes depende del desarrollo del registro y el sistema de identificación.

  • Hay vehículos (según peso y características) que pueden tener obligaciones con plazos específicos.

  • Aunque en algunos casos su exigencia no sea inmediata, tener seguro puede simplificar reclamaciones, cubrir daños a terceros y aportar apoyo legal.


9) ¿Qué pasa si el responsable no tiene seguro?

Esta es una de las situaciones que más complica un accidente:

  • Puede ser más difícil recuperar daños materiales.

  • Hay que acreditar mejor los hechos con pruebas y testigos.

  • Puede ser necesario acudir a vías de reclamación más largas.

En algunos supuestos existen mecanismos de garantía para proteger a las víctimas, pero no siempre cubren todos los daños. Por eso, contar con un seguro propio suele facilitar mucho la gestión.


Si tienes dudas sobre el seguro obligatorio o quieres saber qué cobertura te conviene según tu caso, en Asfi Consultors te asesoramos sin ningún compromiso.

Facebook Twitter LinkedIn WhatsApp
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y razones técnicas, para mejorar tu experiencia de navegación, para almacenar tus preferencias y, opcionalmente, para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias mediante el análisis de tus hábitos de navegación. Hemos incluido algunas opciones de configuración que te permiten decirnos exactamente las cookies que prefieres y las que no. Pulsa ACEPTAR para consentir todas las cookies. Pulsa CONFIGURACIÓN para decidir las opciones que prefieres. Para obtener más información sobre nuestras cookies accede a nuestra Política de cookies aquí: Más información
Aceptar Rechazar Gestionar Cookies